¿Cual te animas a hacer en Bikepacking?






Esta travesía gravel de 180 kilómetros y 3.500 metros de desnivel positivo es una inmersión total en el paisaje vertical de la Ribeira Sacra. Un recorrido circular con epicentro en Monforte de Lemos y Pantón, donde cada ascenso conduce a un mirador y cada descenso se precipita hacia un río.
La ruta serpentea entre los valles del Sil y del Miño, atravesando pequeñas aldeas, pistas forestales y carreteras secundarias casi olvidadas y atraviesa la denominación de origen Ribeira Sacra, territorio de viticultura heroica. Los bancales imposibles, sostenidos por muros de piedra seca, crean un paisaje cultural único.
Aquí la bicicleta no solo avanza: dialoga con siglos de trabajo humano moldeando la montaña.
En la frontera donde Galicia comienza abrazando a Portugal, el Camino arranca con el sonido del río Miño y la silueta solemne de la catedral de Tui dominando el casco histórico.
Desde aquí parte el Camino Portugués de la Costa, una ruta que combina historia fronteriza, brisa atlántica y la sensación constante de avanzar hacia el norte siguiendo la línea del océano.
El Atlántico aparece como un compañero constante, marcando el ritmo con su oleaje. La ruta se vuelve luminosa, con senderos que serpentean entre pinares, pasarelas de madera y playas infinitas.












Some paths are walked with your feet… and others are felt in your chest.
The Camino de Invierno, starting in Monforte de Lemos, belongs to the latter.
It was born as a winter alternative to avoid the snow in O Cebreiro, but today it’s a refuge for those seeking authenticity. Here, the pilgrim moves through impossible vineyards, held up by stone walls that defy gravity. The Ribeira Sacra unfolds in terraces that look like steps toward the sky, where every vine tells a story of effort and patience.
The Camino de Invierno from Monforte is not just a route to Santiago. It is an intimate journey through inland Galicia. It is the feeling of moving between monastic history, heroic viticulture, and untouched nature. It is the sound of your wheels—breaking the valley’s silence.
